Obras públicas: «LO ESENCIAL ES INVISIBLE AL ESTADO»

Desde hace tiempo, en las calles de Gregores, se polemiza sobre el plan de obras públicas que se viene ejecutando; los de interés y los que pareciera no serlo tanto, y sobre las obras que ni siquiera asoman en la agenda de prioridades del ejecutivo municipal, provincial y nacional.

 

 

Con el boom del Centenario Gregorense, en tiempo record se construyó un campo de doma que a la fecha se utilizó una única vez; el mismo fue presupuestado en 22 millones de pesos, pero rápidamente tuvo una ampliación de presupuesto a 34 millones. Algunos medios aseguran que el valor final rondaría los 50 millones de pesos. Vale precisar que dicha obra fue dirigida y monitoreada por el propio Juan B. Vázquez (Ex Intendente comunal y Diputado Nacional con mandato cumplido).

Hace algunas semanas salió a la luz un documento público que detalla el plan de obras para el 2022 en Gob. Gregores. En él se especifica que se destinaron poco más de 43 millones de pesos del Tesoro Provincial a la refacción de instituciones educativas de la localidad (EPJA 10 y 16, Colegio 21, EPP 18, Jardín n° 7). Las mismas instituciones a la fecha se encuentran con los mismos problemas edilicios que supuestamente debía resolver el plan de obra anunciado; la mayoría apuntaba a la reparación de calderas, filtraciones en techos y cielos rasos, redes de gas, ventanas, etc. Sólo si tomamos al Colegio 21, hace unas semanas alumnos, docentes, madres y padres (cada uno por su cuenta), organizaron juntadas de firmas para reclamar por las condiciones edilicias; el área de educación física debe realizar sus clases en el aula ya que en el gimnasio no funcionan calderas y muchas de las aberturas no poseen los cristales. La cuestión es ¿o los parches no funcionaron o las obras nunca se hicieron?

En el mismo informe se detalla que el municipio local con fondos propios destina 7 millones de pesos a la construcción de 2 miradores en zonas aledañas. Pero nada se informa sobre la construcción de las redes de gas o cloacas faltantes en varias zonas de la localidad, una necesidad que lleva años sin ser atendida. Tampoco hacen mención a la construcción de más cuadras de pavimento o sistemas de drenaje, cuestión que viene siendo un emergente para la localidad; en muchos barrios se padece de rápidas inundaciones al caer precipitaciones medianamente constantes. La única inversión valuada en 16 millones, son las tres cuadras pavimento iniciadas en diciembre de 2021 y que, aún, entrando a invierno, no han sido terminadas.

 

 

En materia habitacional, la comunidad se tuvo que conformar con la entrega de 30 viviendas destinadas a Madres Solteras; dichas viviendas poseen una sola habitación, puesto que por más reducida que sea la familia, están obligadas a someterse al hacinamiento, ya que muchas de estas no tienen recursos para afrontar una pronta ampliación de obra. Éste fue el resultante que nos dejó la gestión 2015/2019 de Pablo Grasso frente al IDUV; no olvidarse que actualmente Pablo Grasso como Intendente de Río Gallegos se dedicó a auspiciar el centenario de Gob. Gregores, algo que a vecinos del Barrio San Benito o Madres a la lucha de Río Gallegos no debe ser de tanto agrado, puesto que las necesidades que padecen son más prioridad antes de tener que auspiciar el centenario de otra localidad vecina.

Ahora que el tema gasoducto ha copado la escena mediática tras la denuncia y renuncia a su puesto del Ministro Matías Kulfas, cabe aclarar que el 60% de la cañería requerida para concretar el gasoducto para Gregores desde la línea Gral. San Martín (unos 180 km aprox.), fue comprada en la última gestión de Cristina Kirchner como presidenta, donde se encontraba Julio De Vido como Ministro de Energía de la Nación; el propio Gustavo Lopetegi a cargo de Energía de la Nación durante la gestión de Macri, le informo a Concejales de la localidad que no sabían dónde estaba dicha cañería. Hablamos de 108 km de cañería, unos U$S6.480.000 de dólares, equivalente a mil trescientos ocho millones de pesos ($1.308.000.000). Algo que llegó más temprano que tarde, fue el tarifazo del servicio.

Podríamos seguir detallando una larga lista de prioridades, como el natatorio municipal que desde marzo del 2019 está desafectado por peligro de derrumbe de su techo y cielo raso (arreglo que se estima en 60 millones de pesos); y más allá de ser una prioridad para la comunidad en materia educativa y de salud, ni municipio ni provincia dicen algo al respecto.

¿Estamos sin perspectiva con las obras? El problema no sería de perspectiva sino de intereses. Siempre las obras públicas terminan siendo la fuente de riqueza de unos pocos y la agenda electoral de los partidos del ajuste. Algunos consideran un retroceso significativo en calidad de vida si se toma en cuenta que no funciona el aeropuerto, no hay líneas de transporte con alta frecuencia a las localidades vecinas, un hospital muy deteriorado con complejidad 4 (la misma de hace 30 años, cuando habitaban 1500 personas aprox.). De este modo una localidad con mucho potencial para crecer se encuentra estancada por políticas e interés de los pocos que la gobiernan mientras estos se enriquecen. Exigimos la inmediata puesta en ejecución de un plan de obras real que cubra todas las necesidades de la comunidad, un plan de obras que pueda discutir y votar la comunidad, y que también lo pueda fiscalizar para garantizar la transparencia en su concreción.

Partido Obrero – Gobernador Gregores.-