14 mineros: 18 años sin justicia (Hasta el nombre de la usina quieren quitarles)

Han pasado 18 años de aquel incendio que más que un accidente fue un crimen. Durante los años de la concesión a Taselli, los sistemas de seguridad se habían ido desmantelando (como gran parte de la empresa) en un “modus operandi” de desguace que este hombre (que llegó a YCRT de la mano de Néstor Kirchner) repetiría en Altos Hornos Zapla, PARMALAT y el ferrocarril Roca entre otros. El personal de control de cintas (botoneros) había sido reemplazado por sistemas eléctricos, que podían fallar y fallaron esa fatídica noche.

 

La intervención de la empresa decidida en el gobierno de Duhalde, no cambió gran cosa la situación. En 2003 la mina había estado parada un par de meses por fallas de seguridad, denunciadas por ATE y que la autoridad laboral encabezada entonces por Daniel Peralta, con una lavada de cara dio por concluidas.

Muchos conflictos han tenido antes y después de 2014 su eje en las cuestiones de seguridad en la mina. NO fue solo la situación de un momento.

Recuerdo que Romelio, minero de montaje y militante del PO, esa tarde se había sentido mal y no fue a trabajar. Sus compañeros de sector Julio Alvarez y Miguel Cardozo fallecieron esa noche.

Entre los 14 recuerdo sobre todo a Silverio Méndez, delegado y dirigente que militaba entonces en la CCC. Nos habíamos en alguna de las tantas marchas, huelgas y ocupaciones de los 90. En 1998 un contingente de mineros había llegado a Río Gallegos y logramos establecer un vínculo muy fuerte entre los mineros y los docentes que se iba a mantener por varios años de unidad y luchas comunes.

Después de la tragedia iba a llegar Daniel Peralta a la Intervención y después de años de promesas incumplidas comenzó a pergeñarse el reclamo histórico de los mineros que era la construcción de la Termousina. Peralta desparramó dinero a diestra y siniestra con el fin de encubrir el crimen de los 14 mineros. La muerte de los compañeros cambió de raíz la situación en la cuenca carbonífera.

La Usina que aún no se termina llevaba el nombre de los 14 mineros, pero en los últimos meses ese nombre ha desaparecido y fue reemplazado por un cartel que reza CENTRAL TÉRMICA RÍO TURBIO, lo que además de constituir un agravio a la memoria de los compañeros, expresa la voluntad del poder político de separar la Usina del Yacimiento.

La justicia persiguió a algún jefe menor, pero no fue por los responsables políticos de este crimen. Mientras los funcionarios responsables de la masacre de ONCE, han sido condenados, los responsables de la muerte de los 14 compañeros en Río Turbio, ni siquiera tuvieron que pisar el Tribunal. ¿Cuál es la diferencia? La movilización popular sostenida de los familiares de Once, mientras en el caso de la mina la conducción de ATE hasta dejó caer la querella.

Desde el Partido Obrero de Santa Cruz seguimos reclamando justicia por los 14 mineros, en la convicción de que no hay, ni habrá mejor homenaje que seguir luchando por una carboeléctrica estatal bajo control de los trabajadores.

¡¡¡Hasta la Victoria Siempre!!!

MIGUEL DEL PLA