PALABRAS DEL OBISPO JORGE GARCIA CUERVA

Al término de la ceremonia litúrgica realizada en las instalaciones del Gimnasio del Colegio Salesiano, el nuevo Obispo de la Diócesis de Rio Gallegos, Tierra del Fuego, Monseñor Jorge García Cuerva, se dirigió a la concurrencia, que atentamente siguió su mensaje: “Hace menos de dos años, uno de los pibes del barrio llamado Toto me dijo no te olvides de los pobres, como le habían dicho, cuentan, al Papa Francisco, cuando lo eligieron en marzo del 2013.

Allí comencé a pensar después inclusive aconsejado por un amigo, el lema episcopal, que termino siendo: no alejes tu rostro del pobre del libro de Tobías. Cuando le conté que me habían designado Obispo de la Diócesis de Rio Gallegos a Franco, un pibe de Lomas de Zamora que entro al seminario el lunes pasado, y con el cual salíamos todos los viernes a la noche con la imagen de la Virgen de Lujan, a rezar y encontrarnos con los linyeristas, con los travestis, con los trans, que ofrecían su cuerpo en el camino de cintura en Lomas de Zamora, me dijo Franco: No te olvides de la calle. No te olvides de los pobres. Por eso quiero ser un pastor sumergido en el rebaño, caminando adelante, en el medio y detrás, confiando en el olfato de las ovejas, un samaritano que no de vuelta la cara que este cerca, que sea encontrable, que llore por los que lloren, que celebre y haga fiesta con el pueblo de Dios que sabe reír y bailar más allá de las dificultades de la vida.

Por eso entre los símbolos de mi ministerio episcopal están las chapas de las casas de las villas, porque bajos los techos de chapa el calor y el frio se sienten mucho más, allí se escuchan hasta los más mínimos ruidos y se distinguen todos los sonidos del barrio, allí se adquiere una sensibilidad particular que quiero mantener y profundizar en mi corazón de pastor estando bien cerca del pueblo. Quienes me conocen, quienes conocen a Jorge hijo, amigo, vecino, cura, párroco, por favor no dejen que me traicione, que como dice Francisco: No me comporte como un príncipe de la iglesia, porque lo estaría traicionando a Dios que me llamó, a la iglesia que me confió esta misión y a los pobres que son ese rostro que necesita de un Padre y un hermano. Vengo a sumarme a la iglesia y a la diócesis de rio Gallegos, a este pueblo de la Patagonia, quiero desde ya animar a los laicos en su compromiso de trabajar en conjunto anunciando el evangelio con audacia y alegría como padre y pastor le digo las palabras de Ceferino Namuncura: Quiero ser útil a mi gente. Una palabra para los jóvenes: Los animo a soñar grande, porque en ustedes habita la inconformidad y rebeldía que son necesarias para promover cambios verdaderos y no meramente cosméticos. Jesucristo eternamente joven está presente en su sensibilidad en sus rostros y en sus inquietudes. San Romero de América, Obispo que celebramos mañana y que allí tengo su reliquia y su cuadro que me regalo el cardenal Rosa Chávez que fue su amigo personal y secretario. San Romero decía: Dios es la vida, Dios es evolución, el pueblo creyente en Dios no debe aferrarse a tradiciones y costumbres sobre todo cuando esas costumbres traicionan el verdadero evangelio de Jesús. Que nuestra iglesia sea como Don Bosco el abrazo de Dios para todos los jóvenes ofreciéndoles esperanza, futuro y una vida mejor. A los sacerdotes diocesanos y religiosos gracias por su entrega, Como decía Monseñor Angelelli, futuro beato Argentino: El obispo debe ser padre, hermano y amigo de sus sacerdotes. Le pido al Señor que seamos una comunidad sacerdotal fraterna, en comunión y apostólicamente comprometida. A las religiosas que consagraron su vida para servir a los hermanos, le pido a Dios que como Obispo sepa guiarlas y acompañarlas en la desafiante y hermosa tarea de ser testigos del señor en la realidad cotidiana.

Cuando me ordené como Obispo el 3 de marzo del año pasado, recordé mi segundo bautismo que fue sumergirme en Cristo, con los hermanos más pobres, en unos barrios muy carenciados de Tigre, la villa garrote y el palito. Allí hace muchos años descubro a Jesús en los que sufren y allí sentí el llamado a ser sacerdote. Hoy acá en Rio gallegos, ciudad donde nací, y al entrar en la catedral no puedo dejar de emocionarme pensando en el día en que mis padres y mis padrinos entraron el 21 de abril de 1968 y me bautizaron y desde ese momento ser parte de esta gran familia que es la iglesia.

Gracias a las autoridades nacionales, provinciales, municipales a todos los dirigentes políticos aquí presentes por lo que hemos podido y seguiremos trabajando juntos, articulando, sumando y dialogando porque más allá de nuestras diversas miradas tenemos que estar juntos en bien de nuestros hermanos que más sufren y tenemos que sacar a Argentina todos juntos adelante.

Gracias a todos los que están aquí, me emociona pensar que muchos han gastado sus ahorros, o pidieron dinero prestado para sacar su pasaje, es una enorme muestra de amor de la que no me siento digno.

Gracias Jesús porque mi corazón está lleno de nombres, lleno de vidas, lleno de historias, está lleno de emociones, Gracias Jesús por tu infinito amor, gracias por confiarme ser pastor de esta iglesia de rio Gallegos, ayúdanos a caminar juntos, pastor y pueblo, pueblo y pastor. Dios los bendiga a todos. “Finalizo su alocución a la concurrencia el Obispo Jorge García Cuerva.